Operación Urgente

Hace unos días, un cliente nos pidió de urgencia el que le consiguiéramos dos vuelos baratos a  Nueva York –tenemos una agencia de viajes-  ya que tenia que ir a una reunión de negocios donde toda su suerte se puede definir, sin embargo en el momento no cuenta con el capital necesario para comprar los boletos de inmediato. Estas tareas son particularmente complicadas aunque siempre existen soluciones para todo y este era un momento de encontrarla y encontrara rápido ya que el mantener un cliente es un elemento esencial de cualquier negocio, ergo solución era requerida.

En este momento llama a una persona a quien recién habíamos contratado para  realizar esta operación difícil ya que en nuestra empresa, como en muchas otras, damos tres meses de prueba  para ver si son o no los reclutas elementos buenos para la empresa. Al hablarle, nuestro nuevo elemento no recibió la llamada con la mejor actitud del mundo debido a la complejidad del asunto. Esto también se debe a que cuando entran nuevos empleados se les da una capacitación donde se les informa que nuestra agencia nunca dice no y siempre resuelve, esto significaba que esta era su prueba de fuego y no podía fallar.

Naturalmente, como medida de seguridad, y debido a que no sabíamos muy bien el como operaba esta nueva persona, pedimos la misma encomienda a otros dos agentes que estaban disponibles, lo que significaba que de si o si la operación tenia que ser un éxito a menos de que en verdad  no hubiera  vuelos a Nueva York con estas características en cuyo caso tendríamos que plantear un segundo cuadro de operación para resolver el asunto, algo que hubiera significado tener que comprar los boletos nosotros por el dinero que el cliente podía pagar.

La razón por la que siempre estamos dispuestos –o casi siempre – a tomar este segundo paso, lo que llamamos Cuadro Rojo, se debe  a que en los negocios uno siempre tiene que ver mas allá de la situación, lo que significa que muchas veces se deben de tomar sacrificios fuertes para una gran recompensa en un futuro. Naturalmente es imposible hacer esto todas las veces y se necesita de un buen ojo de evaluación y una buena capacidad de desarrollo de intuición para poder dictaminar que clientes son los que valen la pena y cuales no.

Estos casos, como el que estoy describiendo, son los mas complejos ya que llevaban muy poco haciendo operaciones con nosotros y estas siempre habían sido pequeñas en su naturaleza. Sin embargo, siempre he visto potencial en ese negocio y sobretodo en sus jóvenes emprendedores quienes a mi parecer tienen todo para salir adelante y lo están haciendo. En este caso en particular, calculamos que si llegaban a Nueva York y cerraban el trato grande que describían, serian catapultados a otro nivel donde sus necesidades de viaje fueran más frecuentes, ergo seriamos siempre la opción.

Veamos si nuestros cálculos son correctos.